Diagnóstico de Entrada
Se lava el reductor y se inspecciona el dentado diente por diente (picadura, desgaste, huella de contacto y golpes). En paralelo se mide el motor, para saber si está sano o si viene arrastrando daño.
Cuando un transportador se detiene, casi nadie sabe si falló el motor o el reductor. Hacemos reparación de motorreductores en Puebla diagnosticando las dos partes por separado (dentado, rodamientos, retenes y flechas por un lado; devanado y aislamiento por el otro). Te decimos qué se repara, qué conviene cambiar y con qué medidas quedó.
Recogemos el equipo en tu planta el mismo díaAtendemos la reparación de motorreductores en Puebla y Tlaxcala, con reductores de transportador, mezclador, elevador y línea de proceso, con motor acoplado o integrado.
El desarme empieza por el lavado y la inspección del dentado, porque la huella de contacto en los dientes dice si el equipo trabajó sobrecargado, desalineado o sin lubricante suficiente. Después van rodamientos, retenes, flechas, cuñeros y juegos.
Recibes el equipo probado, el informe con lo que se midió y el diagnóstico de qué lo llevó a fallar. Recogemos el motorreductor en tu planta dentro de la cobertura, la visita técnica no tiene costo y la cotización sale el mismo día. Si lo que falló es el motor y no el reductor, mira el servicio de embobinado de motores en Puebla.
Proceso del taller
Llegan juntos y se revisan por separado. Es la única forma de saber cuál de los dos falló y cuál solo estaba aguantando al otro.
Se lava el reductor y se inspecciona el dentado diente por diente (picadura, desgaste, huella de contacto y golpes). En paralelo se mide el motor, para saber si está sano o si viene arrastrando daño.
Rodamientos, retenes, cuñeros y flechas. Se corrigen juegos, se revisa la alineación interna y se sustituye lo que está fuera de medida, no lo que se ve feo.
Se arma con retenes y sellos nuevos, se carga el lubricante que corresponde y se prueba el giro (ruido, temperatura y comportamiento bajo marcha antes de entregarlo).
El error más caro en este servicio es reparar el reductor y devolver el equipo con el mismo motor dañado, o al revés. A las dos semanas el transportador vuelve a parar y la reparación anterior parece mal hecha aunque estuviera bien.
Por eso los dos diagnósticos van juntos en el mismo reporte, con la recomendación separada (qué se reparó, qué se cambió y qué conviene atender en el siguiente paro programado).
Capacidad operativa
El motorreductor entra completo y sale completo. No te mandamos con un taller para el reductor y con otro para el motor, ni entregamos media reparación esperando que la otra mitad la resuelva alguien más.
Solicitar visita técnicaLa respuesta no depende de la edad del equipo, depende de tres cosas medibles (el estado del dentado, el estado de la carcasa y si las flechas siguen dentro de medida). Con eso la decisión se toma con números y no con una impresión.
Se repara sin discusión cuando el desgaste está en rodamientos, retenes y cuñeros, o cuando el dentado tiene desgaste normal. Ahí el reductor recupera su comportamiento y el gasto es una fracción de lo que cuesta un equipo nuevo con el mismo par de salida.
Conviene cambiarlo cuando hay dientes rotos con daño en el alojamiento, cuando la carcasa está fracturada o barrenada de más por reparaciones previas, o cuando la corona pide fabricación y el tiempo de fabricación es mayor que el que tu producción puede esperar. Eso último decide más casos de los que se reconocen.
Reparamos el equipo (dentado, rodamientos, retenes, flechas, cuñeros, sellado y el motor acoplado). Lo que no repara ningún taller es la condición de operación que lo desgastó, y en motorreductores esa condición casi siempre está en el montaje o en la carga.
Los patrones que más encontramos son desalineación entre el reductor y la máquina conducida, sobrecarga por producto atascado o banda sobrecargada, arranques bruscos sin arrancador suave, y lubricante vencido, insuficiente o del tipo equivocado.
La huella de contacto en los dientes es la que delata cada caso. Si el desgaste está corrido hacia un extremo del diente, hay desalineación; si es picadura pareja, es carga por encima de lo que el equipo aguanta. Todo eso va en el diagnóstico, con la recomendación concreta.
Cuando el motor forma parte de una línea con varios equipos iguales, las pruebas eléctricas a motores sirven para revisar el resto sin desmontar nada y decidir qué atender en el siguiente paro programado.
Se registra el equipo como llega (marca, modelo, relación de reducción, tipo de montaje y estado exterior). Las marcas de fuga, los golpes y los tornillos faltantes cuentan la mitad de la historia antes de abrirlo.
Se drena el lubricante y se revisa. El color, el olor y las partículas metálicas indican cuánto tiempo lleva trabajando el desgaste. Después se lava la carcasa y se inspecciona el dentado con el conjunto abierto, midiendo juegos y verificando la huella de contacto.
Se sustituyen rodamientos y retenes, se revisan flechas y cuñeros, y se corrige lo que esté fuera de medida. El armado se hace con juegos ajustados y sellado nuevo, porque una fuga que empieza a los tres meses termina en un reductor sin aceite en el turno de la noche.
El motor se atiende en paralelo. Si el devanado está dañado, se repone con el criterio del embobinado de motores trifásicos (mismo calibre, mismas vueltas, horno y barnizado). Si está sano, se prueba y se anotan sus valores.
Del diagnóstico al cierre
Cuatro pasos con un entregable cada uno, para que sepas en qué punto está el equipo.
Paso 1 de 4
Qué aportas
Marca, modelo, relación de reducción, datos de placa del motor y qué máquina mueve. Si sabes qué pasó cuando se detuvo, mejor.
Qué hacemos
Revisamos el reporte y confirmamos alcance. Te decimos si conviene traer el equipo completo o si primero hay que revisar la máquina conducida.
Qué recibes
Confirmación de alcance y cita de recolección.
Paso 2 de 4
Qué aportas
Acceso para la unidad, horario de planta y el permiso de trabajo si tu sitio lo pide.
Qué hacemos
Recogemos el equipo con personal con EPP completo y protocolo de acceso, y lo desmontamos en el taller sin improvisar maniobras en tu piso de producción.
Qué recibes
Equipo recibido y registrado en el taller.
Paso 3 de 4
Qué aportas
Nada. Este paso corre por nuestra cuenta y define el presupuesto.
Qué hacemos
Drenamos y analizamos el lubricante, lavamos, inspeccionamos dentado, rodamientos, retenes y flechas, y medimos el motor por separado.
Qué recibes
Diagnóstico con la causa y presupuesto en firme.
Paso 4 de 4
Qué aportas
Tu autorización del presupuesto y, si aplica, el alta como proveedor en tu sistema de compras.
Qué hacemos
Sustituimos lo que está fuera de medida, corregimos juegos, armamos con sellado y lubricante nuevos y probamos el giro antes de entregar.
Qué recibes
Equipo entregado con informe de lo medido.
Un motorreductor que suena distinto rara vez es un misterio. El ruido de dentado tiene una frecuencia y un tono; el de rodamiento, otro; y el calentamiento por falta de lubricante se siente en la carcasa antes de que se escuche cualquier cosa.
Cuando la vibración viene del lado del motor, el origen suele estar en el rotor, en la flecha o en los baleros, y se corrige con rectificado y balanceo dinámico de rotores. Ese trabajo se cotiza aparte porque es de otra naturaleza, aunque el equipo sea el mismo.
Si la vibración aparece solo bajo carga y desaparece en vacío, casi siempre hay desalineación con la máquina conducida o una base floja. Eso no se arregla en el taller, sino que se corrige en tu planta al montar, y lo dejamos indicado.
Distinguir estas tres cosas antes de cotizar evita la reparación completa que no resuelve el síntoma por el que se mandó el equipo, que es la queja más común del área de mantenimiento con este servicio.
En Cuautlancingo, alrededor de FINSA y del Corredor Empresarial, el motorreductor de transportador es la máquina que más se repite (ciclos cortos, arranques constantes y ventanas de paro medidas en minutos).
En los centros de distribución y en las plantas de alimentos del Parque Industrial Puebla 2000 y del Fraccionamiento Industrial Resurrección aparecen elevadores, bandas y mezcladores, con carga variable y producto que a veces se atasca.
En Huejotzingo, entre Vesta Park, El Carmen y Ciudad Textil, y sobre el Corredor Industrial Quetzalcóatl en San Martín Texmelucan, el perfil es textil y químico, con equipos de proceso continuo donde el desgaste avanza despacio y sin avisar.
En Tlaxcala, en la Ciudad Industrial Xicohténcatl de Tetla y en el corredor de Apizaco a Huamantla, domina la metalmecánica, con reductores de arranque pesado. La recolección se coordina por la autopista México-Puebla, el Periférico Ecológico o el Boulevard Emilio Sánchez Piedras.
Agenda tu visita técnica sin costo
Antes de aflojar un tornillo, marca la posición de la base y del acoplamiento. Ese trazo de dos minutos ahorra una hora de alineación al volver a montar y evita que el equipo reparado empiece a vibrar desde el primer arranque.
Anota qué pasó (si la protección operó, si hubo ruido antes, si el producto se atascó o si venía fugando aceite). Un reductor sin aceite y uno sobrecargado se ven parecidos por fuera y se reparan distinto.
Mándanos por WhatsApp la placa del motor, el modelo del reductor y una foto del montaje. Con eso confirmamos alcance y agendamos la recolección el mismo día, dentro de la cobertura.
El plazo se confirma con el equipo abierto, porque depende de los rodamientos, de si algún engrane pide fabricación y del estado de las flechas. Te lo decimos antes de empezar para que decidas si conviene montar un equipo de respaldo mientras tanto.
Tienes un motorreductor fuera de servicio
Mándanos el modelo y la placa del motor, y te confirmamos alcance hoy.
No publicamos precios ni rangos. Dos reductores del mismo tamaño pueden costar muy distinto según lo que aparezca al abrirlos. Estas son las variables que determinan el precio:
El presupuesto en firme sale con el equipo lavado y abierto. Antes de eso nadie puede saber si el dentado se salvó, y esa diferencia cambia el trabajo entero.
La visita técnica no tiene costo. Si al abrirlo conviene más reemplazar el equipo que repararlo, también te lo decimos con el dato medido en la mano.
Cierre documental
En equipos de línea, el reporte sirve para dos cosas (justificar el gasto y programar el siguiente mantenimiento con datos en lugar de con memoria).
Estado del dentado, juegos, rodamientos y retenes sustituidos, más los valores del motor si se probó o se reparó.
Qué llevó al equipo a fallar y qué debe corregirse al montarlo (alineación, base, carga o lubricante).
Qué lubricante se cargó y con qué criterio, más las indicaciones de montaje para que la reparación no se pierda en la instalación.
Cotización
Llena el formulario o mándanos los datos por WhatsApp. Necesitamos la marca, el modelo y la relación de reducción del equipo, la placa del motor y qué máquina mueve (banda, elevador, mezclador o transportador).
Agrega qué pasó cuando se detuvo, si hubo ruido antes y si venía fugando aceite. Con eso confirmamos alcance el mismo día y coordinamos la recolección en tu planta.
La visita técnica no tiene costo. El presupuesto en firme sale con el equipo lavado y abierto, y se te manda antes de empezar. Si conviene reemplazarlo, también te lo decimos con el dato medido.
Se abre tu WhatsApp con el mensaje ya escrito.
Incluye desarme, análisis del lubricante, lavado, inspección del dentado y de los juegos, sustitución de rodamientos y retenes, revisión de flechas y cuñeros, armado con sellado y lubricante nuevos, y diagnóstico del motor acoplado.
Se diagnostican por separado en el mismo desarme. El motor se mide eléctricamente y el reductor se inspecciona por dentro. Es la única forma de no reparar una mitad y devolver la otra con el daño intacto.
Depende del estado del dentado, de los rodamientos y de si alguna pieza pide fabricación. Por eso el presupuesto en firme sale con el equipo lavado y abierto, y la visita técnica no se cobra.
El plazo se confirma con el equipo abierto, porque depende de la disponibilidad de rodamientos y retenes y de si algún engrane requiere fabricación. Te lo decimos antes de empezar el trabajo.
Se repara cuando el desgaste está en rodamientos, retenes y cuñeros, o el dentado tiene desgaste normal. Conviene cambiarlo si hay dientes rotos con daño en el alojamiento, carcasa fracturada, o si la fabricación tarda más de lo que tu producción aguanta.
Se evalúa caso por caso según el tipo de engrane y el tiempo disponible. Si la fabricación no es viable en tu ventana de paro, te lo decimos de entrada para que valores el reemplazo del equipo.
Depende del origen. El ruido de dentado, el de rodamiento y el calentamiento por falta de lubricante suenan y se sienten distinto. Revisarlo temprano suele ser la diferencia entre cambiar rodamientos y cambiar el tren completo.
Sí. El motor entra en el mismo servicio. Si el devanado está dañado se repone con el calibre y las vueltas originales, se seca en horno y se barniza, y se prueba antes de armar el conjunto.
Las causas más comunes son desalineación con la máquina conducida, sobrecarga por producto atascado, arranques bruscos y lubricante vencido o del tipo equivocado. La huella de desgaste en el diente indica cuál de ellas fue.
Sí, dentro de la cobertura (Puebla, Cuautlancingo, Huejotzingo, San Martín Texmelucan, Cholula y Tlaxcala). Coordinamos acceso, horario y permiso de trabajo con tu área de mantenimiento antes de llegar.
Marca, modelo y relación de reducción del reductor, datos de placa del motor, qué máquina mueve y qué pasó cuando se detuvo. Una foto del equipo montado ayuda a planear la maniobra.
El equipo probado, el informe con lo medido y las partes sustituidas, el diagnóstico de la causa y las indicaciones de montaje y lubricante para que la reparación no se pierda al instalar.
Da el primer paso
Dinos Qué Necesitas y te Decimos Cómo Podemos Ayudarte
Con la marca, el modelo, la relación de reducción y la placa del motor confirmamos alcance y agendamos la recolección en tu planta. La visita técnica no tiene costo.
Si la línea ya está detenida, escribe por WhatsApp con una foto del montaje, ya que acelera la maniobra y el diagnóstico desde el primer mensaje.